¿Por qué serán las banquitas siempre un punto de referencia de la vida cotidiana? Especialmente la de un estudiante, y si se desea profundizar, en la de un estudiante de Medicina. "¿Dónde?", "¡En las banquitas pues!"; "Ayer te vi, bien ahí", "¿Qué, dónde me viste?", "En las banquitas pues, con...".
Hasta esta semana trece de mi vida universitaria, me he sentado, parado y columpiado en las muchas banquitas que conviven con los alumnos en la facultad. Es como si una fuerza misteriosa atrajera a nuestros pobres cuerpos cansados de conocimiento, hacia aquellas construcciones de madera, con leoncitos de metal barnizado, para que nos recostemos en ellas y tomemos algún cafecito. Y según nuestro estado de ánimo, nuestras recientes relaciones sociales y la temperatura del día, disponemos de su organización según nos convenga: en fila, para mantener conversaciones privadas y cómodas; unas en frente de otras, para pasarnos los últimos seminarios y contarnos chistes; o la más reciente en forma de pi (el símbolo matemático), es decir, con dos banquitas una al frente de otra y otra perpendicular a ellas, en un extremo, disposición que ayuda cuando nuestro círculo de amigos se acrecenta.
Sea cual sea la forma que tomen, las banquitas de la facultad ya son un hecho de mi día a día. Son infaltables en cualquier imitación oftalmológica, chiste, raje de Cano y campaña contra el frío que azota a nuestra capital. Gracias banquitas por ser como son, realmente gracias por darme un motivo más para ir con una sonrisa a estudiar. Las quiero mucho :)

La foto es de niño Pajita, una casualidad de la naturaleza que hallé y forjé en el jardín de la facultad.
ResponderEliminarPues tienes mucha razón, las banquitas son un elemento de la cultura peruana impresionante. Es verdad que cuando uno va a la Universidad el punto de reunión será siempre una banquita y todo porque el clima lo permite.
ResponderEliminar=) :D
ResponderEliminarpaso horas en las banquitas de mi universidad. Jo. Qué acertado tu post =)
DAniel